un destellito del viaje
Vine con un baile particular...En Londres he confirmado cómo a mi cuerpo lo rige, entre otros misterios, la memoria. Desubicada, miro hacia donde no. Mis manos buscan los objetos que conviven conmigo en Queens. Las agito para tocar de verdad. Se me ha caído más de una cosa. Después me entero que piso fuerte. (Qué violento es NY.) Que el celular no me sirve de mucho aquí. (Como se ha dicho, este aparato es parte integral de nuestra memoria.) Que casi nadie usa mascarillas ni habla del virus. Interesante. A horas dentro del futuro, siento también el espesor del sueño que se me hace por dentro. Otros ojos se me abren. Queda bastante por no saber.
Busco:
1. La poesía de Alice Rahon
2. The Salt Eaters de Toni Cade Cambara
viajeMAARamor


Comentarios