Tres poemas de Carmen Verde Arocha

Incluidos en su más reciente poemario En el jardín de Kori
Editorial Eclepsidra, República Bolivariana de Venenzuela, 2015


Que el río responda

Tienes grietas al atardecer
Nube amarilla que recorre los días pastoreando el amor

El cielo vive dentro de tus aguas 
cielo de madera caja de armario 
capaz de encerrarnos y llevarnos lejos 
muy lejos hasta el mar

Las hormigas dejan sus huellas al paso

La arena es estéril aunque hagas el amor en su centro 
por eso la expulsas de tu cauce

Sol en el agua luna en la arena 
Fortalecer el espíritu sin prescindir de Afrodita

Río fruta viva sin excluir la pasión ni el deseo 
nuestra gloria está en tu ser de río 
y somos testigos 
de ese huevo de oro que yace en el fondo de tus aguas

Eres un abanico haces un guiño y nos llamas 
Es el sueño dentro del sueño 
donde la mujer limpia su pureza

Río vigoroso 
alimento de nuestras venas 
poderosa agua dulce hecha roca

Apiádate de nosotros


Desesperanza
(PRIMERA VERSIÓN)

A qué edad la vida se vuelve tan dolorosa
con sabor a pan cocido 
a cocodrilo recién salido de un río

El amor se acuesta en el estiércol de luz 
en las cornisas 
para que la piel regrese a otro cuerpo

Nunca sabremos qué tan lejos 
estamos de esta tierra

El hielo es del color del hielo
aunque muerdas la piel a través de la camisa

En medio de las uvas 
el sol apacigua el frío de este país disecado

La compasión con su traje de corbata y pantalón 
lleva puesta unas botas

No te agotes 
Si esta tierra está llena de uvas y pisadas 
Seamos compasivos hasta el final de la tristeza

La mar nunca es para siempre 
oímos el sonido de sus olas
siempre está muy cerca 
con su traje de novia

Por qué limitamos lo sagrado

Transformarnos es una elección 
Quedarnos deprimidos es otra cosa 
Mejor echarle palas de tierras a la muerte 
para que no despierte nunca

Estás abajo 
Abajo estás tú

El amor se mueve debajo del amor 
Se contiene aprieta se cierra

Todo lo que se va regresa aunque sea por agua 
Hemos sido débiles y perezosos 
Se trabaja y se come todo el día 
El sol debajo de la arena

No abras los ojos 
¿Acaso sabes qué es la desesperanza?

¿Quién de ustedes ha visto el norte?
 Dicen que está a mil años de los árboles

Cuál es la duda 
Cuál es exactamente nuestro lugar

Si el país se ha mudado a otro país





¿Dónde están los huesos? 

a mi madrina Elisa Landaeta de Villegas 
y a mi padrino Pío Cambera 


Los huesos están escondidos 
en la gaveta de la mesita de noche 

Cuando se pierden los huesos 
lo primero es escudriñar dentro de la casa 
en los lienzos blancos 
en las ventanas y en los vestidos de la cama 

¿Dónde están los huesos? 
hace días que no los veo 

¿Vivirán en este florero de vidrio? 
Algún fisgón me dijo que los vio 
detrás de las cortinas del comedor 
de la vecina que vive tres pisos más abajo 

¿Dónde están los huesos 
con los que mi madre Carmen Cecilia me parió? 

¿Dios mío a dónde los asenté? 
Me los habrá robado algún vientre 
hambriento por parir 
o el amante musculoso de la vecina 
o están en la fábrica de lámparas 

Tal vez los tiene la muchacha 
que fue a confesarse 
en la Iglesia San Pedro de Los Chaguaramos 

¿Quién habrá robado los huesos que mi madre 
me ha dado para que cuide? 

Le preguntaré a Tibaide a ver si Chispita 
está jugando con ellos 

¿En qué mesa en qué cielo estarán descansando? 

Se quedarían en el mostrador 
de la bodega de Ponciano 

Mi madre me llevaba en su barriga 
todas las mañanas 
a comer cambures manzanos 
pero si Ponciano murió hace 40 años 
¿dónde quedaba su casa? ¿quién vive ahora allí? 
es en los Valles del Tuy 
estamos en Venezuela por si acaso 

La vieja casa de Ponciano 
fue expropiada en el 2012 

La gente que la ocupa viene de distintos lugares 
ellos en ningún tiempo sabrán quién era Ponciano 
ni extrañarán sus cambures manzanos 
ni su Malta Caracas 
igual voy a preguntarles qué pasó 
si no vieron una bolsa de papel marrón 
que me dio María Antonieta 
a lo mejor los obreros en un descuido 
la fueron subiendo de piso en piso 
¿No estarán en la azotea? 
Madre mía respóndeme 
Si ellos son mi soporte en esta vida 
como ha sido posible tanta desidia de mi parte


***Poemas publicados con el permiso de la autora.

Carmen Verde Arocha
(Caracas, 1967)

Poeta, ensayista, editora, gerente cultural, productora artística. Licenciada en Letras (UCAB). Miembro fundador del grupo literario Eclepsidra en la década de los 90 cuyo aporte más visible fue la creación de una editorial que aún pervive bajo su égida. Ha sido Directora de la Editorial Eclepsidra, desde su creación en 1994 hasta la fecha. Ha publicado en poesía: Cuira (Eclepsidra, 1997, 1998), Magdalena en Ginebra (La Tinta de Alcatraz, México, 1997), Amentia (1999. Premio anual de poesía Arístides Rojas de la Contraloría General de la República), Mieles (Binev, 2003), Mieles. Poesía reunida (Monte Ávila Editores, 2005. Mención Honorífica del III Premio Nacional del Libro 2005). En ensayo: El quejido trágico en Herrera Luque (Pomaire, 1992) y Cómo editar y publicar un libro. El dilema del autor (Eclepsidra, 2013). Incluida en antologías nacionales e internacionales, entre ellas: Antología de la poesía latinoamericana del siglo XXI. El turno y la transición. Julio Ortega, comp. (México: 1997), Common Threads Afro-Hispanic Women´s Literature, Edición bilingüe. Clementina Adams, Ph.D. (Ediciones Universal, Miami, 1998), El hilo de la voz: Antología crítica de escritoras venezolanas del siglo XX, Pantin, Y., & Torres, A. T. (2003), Navegación de tres siglos. (Antología básica de la poesía venezolana 1826 / 2002), Joaquín Marta Sosa.(2003, 2013), Perfiles de la noche: mujeres poetas de Venezuela, edición bilingüe español-inglés, Rowena Hill. (2006), En-obra (Antología de la poesía venezolana 1983-2008). Gina Saraceni, ant.(2008). Su obra ha sido estudiada en textos como: El coro de las voces solitarias. Rafael Arráiz Lucca, (2002, 2003), Hijas del Muntu. Biografías críticas de mujeres afrodescendientes de América Latina. María Mercedes Jaramillo y Lucía Ortiz, editoras, (Bogotá, 2011), El hacer poético. Julio Ortega (México, 2008 y Caracas, 2011), entre otros.

Comentarios

miarte Mirtya Huizzi ha dicho que…
QUERIDA AMIGA...

Leí una y otra vez estos poemas, no conocía la autora, pero al leerla era como si anduviera en mi país, lento y despacio saboreando esas inmensas palabras...

Gracias por hacerme saber de estos poemas y de su autora...
Un abrazo

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