Paranoia: el libro de las 107 páginas
1.
Llevo varios años dándole vuelta a la idea de crear un libro relacionado a la paranoia. Si mal no recuerdo la primera idea que tuve llegó en un sueño. No era un libro sino una instalación enorme. Incluía una especie de pared (curva) hechas de páginas cosidas, específicamente las páginas #107 de todos los libros que había leído hasta el momento. Frente a la pared se encontraba un escalón blanco igual al que usan en las olimpiadas para trepar a los ganadores de medallas.
Llevo varios años dándole vuelta a la idea de crear un libro relacionado a la paranoia. Si mal no recuerdo la primera idea que tuve llegó en un sueño. No era un libro sino una instalación enorme. Incluía una especie de pared (curva) hechas de páginas cosidas, específicamente las páginas #107 de todos los libros que había leído hasta el momento. Frente a la pared se encontraba un escalón blanco igual al que usan en las olimpiadas para trepar a los ganadores de medallas.
2.
El libro que en el que estoy trabajando no contiene todas las páginas #107 de los libros que he leído, pero sí incluye 107 páginas. Tampoco incluye las páginas #107 de los libros publicados por amigos o conocidos. Sí incluye las copias rasgadas, pintadas, tachadas de algunos clásicos, recetarios, revistas raras y libros chatarra.
El libro que en el que estoy trabajando no contiene todas las páginas #107 de los libros que he leído, pero sí incluye 107 páginas. Tampoco incluye las páginas #107 de los libros publicados por amigos o conocidos. Sí incluye las copias rasgadas, pintadas, tachadas de algunos clásicos, recetarios, revistas raras y libros chatarra.
3.
En el mundo ideal el libro que estoy creando podría verse como un antídoto para la paranoia. O sea, lo que algunos newagers llaman pronoia. Pero mí no interesa la pronoia ni la nueva era...que nunca pasó. Lo que me obsesiona es leer, y el número 107 me trae buenos recuerdos.
En el mundo ideal el libro que estoy creando podría verse como un antídoto para la paranoia. O sea, lo que algunos newagers llaman pronoia. Pero mí no interesa la pronoia ni la nueva era...que nunca pasó. Lo que me obsesiona es leer, y el número 107 me trae buenos recuerdos.
4.
Desde pequeña me han fascinado las teorías de conspiración, los cuentos sobre los ufos y los complots. Puede que esto se deba a que fui criada cerca de una base militar en Puerto Rico, o que pasé demasiado tiempo en la biblioteca de mis padres. O escuché demasiadas historias sobre las bombas nucleares depositadas en quién sabe que lugares secretos de la isla, bajo el mando de los federales.
Desde pequeña me han fascinado las teorías de conspiración, los cuentos sobre los ufos y los complots. Puede que esto se deba a que fui criada cerca de una base militar en Puerto Rico, o que pasé demasiado tiempo en la biblioteca de mis padres. O escuché demasiadas historias sobre las bombas nucleares depositadas en quién sabe que lugares secretos de la isla, bajo el mando de los federales.
5.
Ya lo dijo la canción De Tite, cada quien en este mundo cuenta el cuento a su manera. Cada quien busca la manera de hilar la información, que logra conseguir, con sus recuerdos y emociones y de más. Cada quien le otorga un significado particular lo que le rodea. Amén por este tipo de libertad.
6.
Pero lo anormal, lo perverso, lo paranoico es que un grupo, como tú y yo, justifique la matanza de otros miles como tú y yo; o que se implementen leyes racistas aquí y allá; o se vigile a medio mundo; o que realicen experimentos sin consentimiento alguno; o que los jefes de compañías nieguen el acceso a métodos anticonceptivos porque eso no va con su ideología religiosa; o se censuren libros; o que falsos profetas anuncien que el mundo se acabará por culpa de los homosexuales; o que se proclame una guerra contra el terror.
Ya lo dijo la canción De Tite, cada quien en este mundo cuenta el cuento a su manera. Cada quien busca la manera de hilar la información, que logra conseguir, con sus recuerdos y emociones y de más. Cada quien le otorga un significado particular lo que le rodea. Amén por este tipo de libertad.
6.
Pero lo anormal, lo perverso, lo paranoico es que un grupo, como tú y yo, justifique la matanza de otros miles como tú y yo; o que se implementen leyes racistas aquí y allá; o se vigile a medio mundo; o que realicen experimentos sin consentimiento alguno; o que los jefes de compañías nieguen el acceso a métodos anticonceptivos porque eso no va con su ideología religiosa; o se censuren libros; o que falsos profetas anuncien que el mundo se acabará por culpa de los homosexuales; o que se proclame una guerra contra el terror.
7.
Aún le faltan algunos detalles al libro. El plan es mostrarlo en la Bienal Latinoamericana del Bronx del 2014.


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