Tras ella

1.
Tengo la sensación de que ella va mucho más rápido que yo, y mientras aligero el paso para alcanzarla  dejo de ver lo que tanto me gusta: esas hojitas pequeñas que se asoman por las grietas, los lunares de la gente, incluso la ropa, las botas.  Me fascinan las botas.  

2.
Llevo meses sin escribir un poema.  Correr tras ella, de un trabajo al otro, ha matado todo deseo.  Desconozco si ella escribe, mientras duermo.  

3.
Si nos vieras, me deslizo con tanta delicadeza que parezco no tocar el suelo al caer con los brazos extendidos para evitar el golpe.  

4.
No rompas las ideas, le susurro, desde el piso. Que no desvanezcan esos pajaritos indefensos y torpes.  Los pobres tienen mucha hambre.

5.
Que no se quiebren como las copas de los muertos, de las amistades, de nuestros salvadores imaginarios. Que no perdamos las noches.  Que perdamos menos, en el mismo lugar y con la misma falda roja, frente a tus lindas botas.

6.
Estuve muy enferma.  Debí haberme quedado en casa durante meses. Pero ella no quiso. No puedo, me dijo de muy mal humor, con el látigo en la mano.  Tienes que ir a trabajar.

7.
Si me reconociera en ella se espantaría. Cruzaría las piernas, y su falda dejaría de ser hermosa. Juntas, y muy tristes, observaríamos las lucecitas que se deforman en la ventana mojada.  Porque afuera llovería como nunca, y yo intentaría tocar sus dedos reflejados sobre el cristal. 

8. Ella, por aquello de sonar misteriosa, me diría que las gotas traen consigo un código indescifrable, que comprueba que no todo puede ser escrito.  Siempre que quiere alejarse de mí dice ese tipo de cosas. 






   





Comentarios

Yolanda ha dicho que…
Uff!!...que decir...corre, corre y agarrala de las greñas! Creo que somos de-botas de la misma santa carrera.
Anónimo ha dicho que…
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