Otra lista
1. En septiembre, comencé a dar una clase introductoria de literatura caribeña. El máximo de estudiantes es 20, pero no lo supe hasta que pregunté en la oficina de registraduría por qué 8 de los estudiantes no estaban en la lista oficial. La persona que me ayudó se llama Nairobi. Cuando le dije que había estado allí hacia poco su cara se encendió de alegría. Y ¿cómo es?, me preguntó emocionadísima. Le expliqué lo mejor que pude, y le choqué la mano, diciéndole, ojalá logres ir.
2. GRACIAS. (No me canso de dar gracias. Me calma.)
3. De regreso a casa, desde Brooklyn a Queens en la línea del F, vi tantas caras distintas que quise dibujarlas o tomarles una foto. (De todo vi, desde la a de angustía, aburrimiento, ansiedad hasta la z z z z z de sueño.) Quise también transportar a todas las personas del vagón a un teatro, y presentárselas a ustedes fuera de contexto. El escenario estaría en penumbra, y los personajes jugarían con luces neón. Cada cual a su ritmo, a su manera.
4. Hago listas para aparentar que sé ordenar lo que escribo.
5. Hacer esta lista es realmente un break. Estoy compaginando 5 de Los Desajustados (la novela). Pospuse el taller de R. mañana para recuperarme completamente de mis achaques. El próximo domingo seguiremos trabajando en el poemario. Coseremos cada poema con hilos azules.
6. Si fuera a escribir un poemario le llamaría Loose ends. Un poema dedicado al trabajo que dejé, al amor que se acabó, al amigo que ahora es enemigo, a las hermanas, al camino que solté, a las citas canceladas, a las voces inexistentes, a la cuentita de facebook, las deudas, a lo que no seguiré haciendo, siendo etc, etc, etc.

Comentarios