7 días en Nairobi, Kenia/Cumbre de Voces Globales


Escribir sobre mi experiencia en la cumbre de Voces Globales Online ha sido casi imposible. Empiezo una oración, y a mitad de camino, la elimino.  Así he borrado párrafos enteros. Demasiados. Podría echarle la culpa al cansancio que me tumba, después del trabajo, pero sé que no es eso.  Algo en mí se rehusa a esta delimitar - en palabras - lo que he vivido, mientras yo me empeño en compartir la historia.

Comencemos.

Llegar a Nairobi, temprano en la mañana fue algo así como llegar al Caribe.  El calor nos* recibió con cielos despejados. Y en la mismísma salida, una fila de niños con uniformes escolares, tímidos y sonrientes, nos saludaron como si nos estuviesen esperando.  De seguro, esperaban a  los pilotos, para entrevistarlos. Afuera también nos esperaba el taxista encargado en llevarnos al hotel.  

En el camino, nos habló sobre la política de Kenia, sobre el desastre que dejó el dictador Moi, sobre las próximas elecciones, sobre las divisiones tribales,  la explotación de los trabajadores.  En fin, una clase magistral.  Y cuando nos acercamos a la zona llamada Westlands, nos aseguró que allí estaríamos acompañados de blanquitos como nosotros.  Al escucharlo, no pude evitar mirarme los brazos, para constatar lo obvio.   También nos aclaró que, a diferencia de esta zona, Eastlands era un área muy pobre, y que nosotros no ibamos a querer ir allí. Segundo pasme...

Pude pasear por el centro de la ciudad dos veces. La primera vez fui junto a tres blogueros de VG, tremendos todos.  Visitamos el parque Uruhu poco antes de que atardeciera.  Este terreno, como nos explicó también el taxista, fue rescatado por un grupo de activistas, incluyendo a  la líder Wangari Maathai, quien se convirtió en la primera mujer africana en recibir un premio Nobel de la Paz en el 2004.  Allí las plantas, que no podría nombrar aunque las haya visto mil veces en los montes de Puerto Rico, nos recibieron, generosas. 

Cerca del parque, encontré las piedras que mi amiga Yolanda me pidió que le trajera de Kenia.  Fue chistoso explicarle a una amiga que estaba buscando un par de piedras para regalar. "Para qué las quieren", me preguntó.  Sin saber realmente para que ella las quiere, le contesté que habemos personas que le ofrecen piedras a sus altares.

Otros viajes:
1. La primera noche me quedé en un hotel cachendoso, en la calle Arboretum.  Como quedaba a media hora del lugar de las conferencias, un taxista me buscó por la mañana.  De camino, aprendí otro montón más. Me contó sobre su siembra de vegetales y frutas.  
2. Visitamos el Parque Nacional de Nairobi.
3. Compramos hermosas kangas en el mercado de artesanías Massai que queda a pasos  del West Gate Shopping Mall.  ("With over 80 stores, the mall is the destination where local and international shoppers feel at home." Cita en su portal.)
4. Menú en la fonda: arroz blanco con pollo frito, tomates y pepinillos. Más boricua no puede ser.
5. ¡Bailamos benga, en vivo!

Reuniones internas:
Los dos primeros días de la cumbre fueron dedicados a las reuniones entre el equipo que maneja a VG, los blogueros y los "académicos".  Siempre dejaron claro quienes eran los "académicos".  Esa distinción me pareció un poco extraña e interesante. 

*GV es un excelente ejemplo de cómo podemos organizarnos, aun cuando somos tan diversos, aun cuando nos desconocemos, aun cuando vivimos en distintos lugares del planeta.

*GV lleva 6 años.  Colaboran alrededor de 300 (o más) blogueros de 60 países distintos.  El más jóven tiene 18, el más viejo, 76.

*La naturaleza de VG es compleja y fascinante. Es una comunidad vibrante, movida por la acción voluntaria.  Me pregunto si este es uno de los ingredientes mágicos que permite que la rueda siga rodando. 

*VG organiza su contenido de acuerdo a regiones geográficas. Por alguna razón Puerto Rico y Cuba no están incluidas en la región del Caribe sino en la de América Latina.  Esto también me pareció muy extraño.

* Me llamó la atención la conversación en donde se debatió si VG es una organización o un network.  Aún sigo pensando sobre esto.

*Muchos los voluntarios dirigen proyectos individuales relacionados al mundo cibernético. A la cumbre llegaron colaboradores provenientes de Madagascar, Egipto, Grecia, Italia, Cuba, Tunisia, Colombia, Dinamarca, España, Panamá, Pakistan, Kenia (por supuesto) y muchos otros países.

*Preguntas interesantes: ¿El lenguaje que usas disminuye o aumenta tu audencia? ¿A qué audiencia le escribes?  ¿Es local o internacional?  ¿Usas palabras  únicas de una comunidad, región o país ? ¿Deben – los traductores - añadirle al texto para contextualizar la noticia, para que sea convierta en una noticia sea relevante a la comunidad internacional?

* “You can’t speak to a local and global audience at the same time.” Cita de un editor italiano.

*  Aun me cuesta entender lo que es un hashtag.

Storyfy es un website en donde se crean y se preservan historias y cronologías narrativas mediante el uso de las redes sociales.  Según wiki, los usuarios pueden re-ordenar y añadirle información a estas cronologías. 

*Paula Goés, editora del proyecto multilingue de VG, ofreció un taller de meditación para bregar con la adicción a los medios cibernéticos. El taller se llamó "Occupy yourself".  Nos los gozamos.  Conste que no soy adicta!

Como dije antes, me hubiera gustado escribir algo coherente sobre mi viaje, pero no lo logré. Ahora, no estoy tan segura de que estas notas sirvan para darles una idea de lo que allí experimenté.  Todo pasó muy rápido. Y fue tanto y tan enriquecedor que todavía lo estoy procesando.  No se imaginan el montón de preguntas que surgieron a raíz de los encuentros con la gente que tuve el privilegio de conocer y escuchar.  

La conferencia:  
Los últimos dos días fueron intensos.  La atmosfera cambió.  Se duplicó la cantidad de gente en el espacio, o por lo menos, así lo percibí.  En el salón donde desayunábamos y almorzábamos se colocaron seis o siete pantallas de computadoras gigantescas. (Otra cosita, there was live streaming en todo el tiempo.) Y como todos los temas de discusión eran igual de atrayentes, decidí enfocarme en los paneles sobre la privacidad y la vigilancia.  La razón: estoy obsesionada con la historia "las listas de subversivos boricuas" creada por el FBI y la policía isleña.  

Si les interesa este tema sobre la privacidad y la vigilancia en la Internet, les recomiendo estos enlaces:

 2. Panel: Are they watching me: Internet Surveillance  (Este me lo perdí)
 3. Charla sobre Europe versus Facebook  
    
      El panel sobre la preservación de lenguas indígenas también me fascinó.  Allí se habló de unas lenguas que ya no aparecen en textos físicos (llamémosle libros), pero dada la efectividad de ciertos proyectos de rescate, la gente está utilizándolas para comunicarse por Internet, particularmente en Facebook.
      
     ON & OFF:

Si tuviera que escoger entre las categorías online y offline, escojo ser ON & OFF, aun cuando tengo bastante aceso al internet. Por cierto, esto me acuerda al lío de nuestra identidad nacional: ¿eres de la isla?, ¿nuyorican?, ¿americana?, ¿qué eres?  ¿algo in between?  

 Al igual que la mayoría de mis amigos, vivo con lo mínimo. Por falta de recursos económicos, y en algunos casos, por opción, no tenemos telefónos “inteligentes”, ipads,  i touch.  Tampoco andamos con cámaras digitales ni posteamos episodios de nuestro diario vivir, al instante, gracias Instagram.  Mis amigos hablan pestes de Facebook.  Algunos activan y desactivan sus cuentas, para terminar re-activándolas. Otros, se rehusan a meterse.  Prefieren Linkedin.  "Es más formal", dicen. 

    Hay veces tememos que nos espíen, aunque no estemos involucrados con partidos o grupos radicales.Desconfíamos de la Internet, aunque la usemos diariamente.  Escogemos cuidadosamente nuestra ruta de navegación, las palabras que usamos, la información privada que envíamos por email.  Me refiero a algunos amigos boricuas, particularmente aquellos que crecieron en la isla durante las décadas de los 70 y 80. ¿Paraonía o realidad? ¿Existen investigaciones sobre este tema en la isla? 
     
     O quizás somos un grupito de locos.    
    
     El punto es que nunca antes había cuestionado mi identidad cibernética. Y que, gracias a esta experiencia, he llegado al umbral de otro mundo.  Espero no tardarme tanto para compartir algunas fotos.  

      
*Viajé con Marianna y Daniel, dos colaboradores de VG.
*

Comentarios

Hoy, artista ha dicho que…
Muy interesante! Me gusto la comparacion entre los temas de la conferencia y PR. Respecto a los ligones gubernamentales por Internet (y el resto que pasan mirando calladitos) no me inmuto. Si tanto les intereso, pues. Lo mas seguro es que no! Un abrazo, nos vemos en sept!!!!
Mara Pastor ha dicho que…
increíble. me encantó leerte. gracias por reseñarlo. qué bueno que fuiste!!
Yarisa Colón Torres ha dicho que…
Gracias mil por leerlo! Las abrazo.

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