La
idea llegó una noche en el campo de Trujillo Alto, y gracias a la poeta Myrna Nieves conocí a Javier Molea, el organizador de la librería. Aunque parecía un sueño, hace varios días se hizo realidad.

Estuvieron los viejos y nuevos amigos. Llegaron los espíritus, las hadas y las criaturas marinas. Estuvo el agua, el tallo y las piedras. También, el cartón y la voz mayor. Los nervios se durmieron como bebitos. Mientras le hablaba a la gente, crecía la alegría.

Para celebrar aún más, Rodrigo Bermudez y Ricardo Cueva (dos de
Los Chamanes) compartieron su tremenda música. Qué les puedo decir, quedó perfecto. Todo, en su justo momento.

Gracias a María, amiga de la universidad y de la vida, por estas fotos.
"Solo el amor con su ciencia, nos vuelve tan inocentes."
Violeta Parra
Comentarios
TUS LIBROS BELLOS TIENEN PRESENCIA Y BELLEZA , COMO NO HACER REALIDAD ESE SUEÑO...
FELICIDADES.
Lastima, me hubiera gustado ver su trabajo!
Tengo que prestar mejor atención...
Se me hace difícil ir a los talleres de Javier
Espero tener otra oportunidad...
Congrats!