Estuve presente, completamente allí.

Traté de observar cada una de las matas del patio. Pude haberlas retratado, pero no busque la cámara. Quería absolverlo todo en ese preciso momento. (¡A veces prefiero meterme dentro de las hojas!)

El árbol de aguacate estaba cargaíto. Recordé la primera vez que probé uno bien maduro. También pensé en los gandules, los pepinillos, las calabazas, las parchas. En ese órden. Les juro que esta tierra fue mágica mientras se cultivó.

Mientras paseaba por el pastizal que da hacia el balcón, llegó la perra, con la gata detrás. ¿Alguna vez les conté que las dos se arrimaron a nosotros? Al principio peleaban como bestias feroces, ahora no se despegan. Incluso, duermen juntas. Ahora, son ellas las que guiarán al nuevo habitante de esta casa.

Viví cuatro años en un campo de Trujillo Alto, lejos de todo, como decían los amigos. Allí me curé de algunos espantos. Conviví con un caballo cojo. Sembré mejorana y ruda. Vi parchas, papayas y calabazas crecer. Ayudé a criar una docena de perritos.  Estuve acompañada de dos gatos irreverentes. Tuve a room of my own.

En fin, suena idílico. Por momentos, lo fue.  Pero no podemos quedarnos más aquí.

Comentarios

Hoy, artista ha dicho que…
Lindos recuerdos, lindo momento, lindo futuro!
Raquel Z. Rivera ha dicho que…
Estoy 100% con Tanya. Así fue. Así es. ¡Así será!
Norka Pérez Lozada ha dicho que…
allí fuimos felices, allá también lo seremos!
Anónimo ha dicho que…
Lejos de todo, todos tan lejos
Bellos recuerdos de un ayer
Hoy viven tan dentro de ti
Adiós a los fantasmas
Olvido al espanto
Vivistes entre lo verde
Fuistes hoja
Bella ilusión
Fue idílico
Fue mágico!

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