Problemas del conocimiento

por Olga Nolla
de: Ojo de la tomenta, 1975

La realidad es un todo compacto
que transcurre.
Para nombrarla debemos separar
las partes del engranaje
y decir esto es tierra
y aquello es mar
y lo otro es bandera
y esto es un hombre que tiene voluntad
y actúa y piensa y ama
y odia y sufre y se alegra
en su interacción con la naturaleza
y otros hombres.
Para nombrar la realidad
invertimos sus leyes,
atomizamos lo indivisible
y aislamos una idea
que lo es sólo en terminos
del todo
y solitaria es una nuez vacía
inútil al hambriento.
¿Nombrar las cosas para qué?
¿Qué impulso o fiebre nos motiva
a fragmentar el flujo de la vida?
Son preguntas que surgen
en quienes recordamos a través del instinto
aquel vagar a la intemperie y en manadas
aquel rasgar la piel del ciervo
y devorarlo crudo.
No es cuestión de nostalgia,
sería imbécil.
Regreso para avanzar, lo sé,
divido para unir
recojo,
¿pero hasta dónde?
La conciencia se amplía en círculos concéntricos,
avanzo, avanzo,
¿habrá un límite, un punto,
como insisten los mitos,
de dónde no hay regreso?
La historia
(y mi intuición)
desean cancelar esa última pregunta.

Comentarios

Norka Pérez Lozada ha dicho que…
me gusto mucho este poema. buena poesía!
Yolanda ha dicho que…
Recuerdo a Olga y su personalidad combatiente y severa. Recuerdo que fue gran amiga de Cristina Emanuel otra gran mujerartista/artistamujer que quise tanto. Recuerdo que recuerdo ese pasado que las trae a este presente, como el poema de Olga y los altares de Cristina, y por eso se que no hay punto ni limite para los regresos. Ellas son un espiral.

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