CONTRA-DICCION

a Cristina y Javier

Unsettling Place
Supe de la reportera María Hinojosa gracias a sus memorias, Raising Raul: Adventures about Myself and my Son (1999). Desde entonces he seguido su trayectoria profesional con los ojos muy abiertos. Ella es de admirar. Su carácter es cautivador. Su forma de moverse en el mundo atrae a las fuerzas amorosas.

Esta mañana, sin buscarla, me topé con un reportaje especial que acaba de realizar para la BBC News. Para mi sorpresa, exploraba puntos claves sobre la crisis económica y social de Puerto Rico. Entre ellos, las nulas opciones de empleo, la más reciente huelga estudiantil, la economía subterránea, los caminos alternos (exilio, ejercito, negocio propio) y las contradicciones de nuestra historia colonial.

De todo lo expresado en el video, lo que sigue resonando en mí fue el término que escogió para describir a la isla. María dijo haberla percibido como un "unsettling place". Tremendo adjetivo. UN…SETTLE..IN…G. Traducido a mi español, eso significa: “!No te mudes aquí. Esto es perturbador. Inexplicable!”

Operation Austerity

El gobierno de turno ha implantado un plan de austeridad. Este régimen pretende solucionar el estancamiento económico del país. Una vez más, atajará el déficit, las deudas millonarias, la alarmante tasa de desempleo.

¿Y la corrupción?

Según el diccionario de la Real Academia Española, “austero” puede significar: severo, rigurosamente ajustado a las normas de la moral”. Bien, ¿dónde en la agenda actual se mencionan los ajustes severos y rigurosos dirigidos a desarticular la corrupción? En un país minado por centros comerciales, ¿quién incluirá la austeridad a su lista de valores?

No quiero imaginarme cómo promoverán esta característica con matices místicos, tan presente en Simone Weil.

Para los que no la conocen, he aquí un destello de su severa genialidad:
*Avances del documental realizado por Julia Haslett

¿Get ahead?
Demasiados amigos se encuentran desempleados, y hartos de vivir en un país que ofrece cupones de alimentos para no transformar el sistema laboral. La mayoría carga su maestría o doctorado. Gente brillante que vive con (o de) sus padres. Aburridos porque no saben que más inventarse para trabajar. Con o sin celular. A pie, y con pocas esperanzas de que el pon o la guagua pase a buscarlos.

Otros han quemado sus diplomas. Se han mudado al campo para atender pequeñas fincas de productos orgánicos. Intentan crear colectivos.  Viven dentro de lo que parece ser una bella burbuja que no pocas veces me ha tentado. No parecen infelices. Según las malas lenguas, andan en pelotas y se alternan las parejas como las mismas flores adornan sus cabezas. Y uno que otro vive de sus suegros...

Digan lo que digan, muchos aspectos de esta filosofía compartida por un creciente número de jóvenes isleños me ayudan lidiar con el sinsentido. Sin embargo, esta alternativa – por admirable que sea – no siempre es viable. Alquilar o heredar terreno fértil no le sucede a cualquiera. Tampoco promete ser viable. No por lo menos para algunos de nosotros, cuyas vocaciones y profesiones no están directamente relacionadas a la agricultura.

Las razones por las cuales una no opta por esta posibilidad laboral son diversas y complicadas. En otro momento enumeraré las mías. Por ahora, sólo imagínense tratar de vender una suficiente cantidad de productos - a largo plazo - en un país que ignora el valor de lo cosechado. En los supermercados isleños casi todos los guineos provienen de Ecuador. Se venden fresas y no algarrobas. Además, COTSO y Sams han aplastado muchos establecimientos “grandes” y plazas del mercado. Mientras, las ganancias demenciales de Monsanto siguen escalando como buenos políticos.

Sueno derrotada. Lo sé.

Para rematar, la lista de medicados es kilométrica. Aquí, la depresión no es sólo una económica. Es la condición crónica de nuestros espíritus paralizados. Es el chi sentado es una esquina por años, esperando a que pase algo realmente amoroso. No hay clases de yoga ni centro religioso que tape esta realidad. La pesadez es contagiosa. Y se ve agravada por los titulares, la novela noticiera, las visitas a las cárceles o salas de emergencia. Lo digo por experiencia propia.

Reverdecer
Conscientes todos nosotros del plan de austeridad, seguimos moviéndonos con la firmeza nueva que llega por las mañanas. Rebelarnos ante el lugar varado, implica movimiento. Un eterno mareo desestabilizador. Un paso adelante, sin mirar.

Así como la chef Verónica, mi gran amiga radicada en una isla llamada Orca, yo también planeo reverdecer en otro lugar. Sonará clichoso pero sí sueño con la trampa de la migración. Este sueño forma parte de nuestra historia familiar. Mi bisabuela y mi abuela lo soñaron antes de que mami naciera. Por eso, ella nació en el Bronx. Y después de haber intentado criarnos aquí, maniobrando tres trabajos, decidió volver a empacar. Volver a Nueva York.  Nuestra historia es un disco rayao. Y el escenario isleño es perturbador. Hasta papi, independentista lareño que no se mudaría ni a Cuba, me aconseja que me vaya para Estados Unidos. “Qué esto está mal, y que se va a poner peor.”

De corazón espero que Puerto Rico no se hunda. Les deseo éxito a los pequeños negocios, a los ebanistas que compiten con Home Depot, a las editoriales independientes, a las ultra-creadoras desconocidas por sus compañeros artistas. Les deseo éxito a todos los amigos que se acercan a la naturaleza para sentir paz, y transformar la economía. Y a los poetas, que sus versos propongan posibilidades descabelladas. Y a mis hermanos menores, Cristina y Javier, que sus manos sigan protegiendo el fuego intenso que los mueve. Dirán que las épocas rebeldes se acabaron, pero hay quienes queremos seguir cantando.

Comentarios

Raquel Z. Rivera ha dicho que…
Gracias, Yari! Usualmente leo cosas sobre la isla y me siento que no entiendo nada. Pero lo que escribes tú, sí lo entiendo.

Me dejaste con mucha curiosidad de saber más sobre los jóvenes puertorriqueños que forman colectivos rurales buscando alternativas. ¿Puedes escribir más sobre eso? ¿Me puedes decir quién ya ha escrito más sobre eso? Me intrigan las utopías y las distopías.
NWPB ha dicho que…
Yari, todo lo que dices tiene un gran sentido. Yo, al igual que tú y de la misma forma otr@s tant@s puertorriqueñ@s, estamos en el "meollo" del asunto. De un asunto llamado Boriquén y su desbarrancamiento. Por eso y por otras razones he decidido trabajar en donde lo hago por un año más. Por siento que no hay espacio para mi modo de ver y de hacer. Porque duele que si no tienes nombre extranjero o de puertorriqueñ@ que vive en el extranjero no te toman en cuenta. Es así, crudo y rudo y yo lo trabajo y lo vivo todos los días. Ya no sé si es cuestión de gobierno (que sí y mucho) pero es también de gente. La ignorancia permea y gobierna. No sé a dónde vaya a parar todo esto. Solo espero que pueda mejorar. Porque los sueños mueren día a día y no hablo solo de los míos sino de tod@s l@s puertorriqueñ@s que creemos que otro PR es posible...yo ya perdí la fé.
Yarisa Colón Torres ha dicho que…
Nieves, gracias por tus comentarios. De corazón: Yo también espero que pueda mejorar.
Hoy, artista ha dicho que…
No conozco ya lo suficiente sobre Puerto Rico, pero sí he visto que no parece haber mucha apertura para las generaciones más jóvenes, y que la depresión y visión sin futuro afecta a todo el mundo, jóvenes y viejos. Cada vez que hablo con alguien por teléfono me dice lo malo que está todo, la desesperanza que hay, el crimen, la violencia, la ineptitud... la lista es larga. Cuando voy allá me pregunto cómo exactamente se vive, siendo todo tan caro y los sueldos tan bajos. Me imagino que lo que pasa es que no se sobrevive sino que se imagina que se vive, o sea, se vive del cuento imaginario en el que un día se toma un avión para concluir. No es el único lugar que sufre por las mismas cosas, pero uno de los pocos con la vista ilusoria de escapar legalmente. Al menos acá no hay la obligación de oír lo malas que están las cosas, y tal vez no haya 1,000 para el mismo trabajo. No pocas veces me pregunto qué nos espera a todos, acá, allá, en cualquier lado, porque el mundo se pone pequeño y se hace más óbvio que algo no anda bien. No pierdo la esperanza, ni para Puerto Rico ni para el mundo, pero no es porque tenga pruebas de que nada vaya a mejorar, sino porque hay también mucha gente que intenta vivir de otra manera y es un ensayo que tal vez algún día tenga un su puesta en escena.
Yarisa Colón Torres ha dicho que…
Palabras que me aclaran: "No es el único lugar que sufre por las mismas cosas, pero uno de los pocos con la vista ilusoria de escapar legalmente." T.Torres

Sí, también estoy de acuerdo con Tanya en que podemos apoyar a tod•s los que viven para crear otra manera de vivir!