UPDATE
Desde que decidí no aceptar la nueva oferta de trabajo, la cabeza atenta con rebelarse. Dicen que son migrañas. Qué palabrita más pelúa. Serán que mis arañas están migrando hacia otro rincón oscuro y cómodo. Y mientras caminan, con todos sus motetes, arañan mis neuronas.
Cambiando el tema, estoy trabajando en el libro/instalación que compartiré en la expo Quiero Vivir, en enero del 2010. Como parte del este nuevo invento, he comenzado a escribir lo que guardan mis neuronas, hablando de ellas....Y lo hago así: me siento frente al papel que grabé (con monotipos) y dejo que la mano suelte todo lo que quiera. Sí, escritura autómatica le llamaron los surrealistas.
También estoy leyendo mucho sobre las estructuras del ADN, sobre las células, sobre la memoria. Nada nuevo, pues mi tesis se trató del género literario de las memorias, y de la memoria corporal y de la soltura que nos regala la escritura.
Siento que lo que el cuerpo guarda, protege o esconde viene de muy, muy lejos y de muy, muy cerca. Eso es que lo trato de tocar mientras escribo sin parar, casi, casi sin pensar.
Todo este bemberete de ideas también me ha hecho pensar en la estructura de la Casa K. Novela, novela formal no creo que será. Y no es por vagancia, es que realmente quiero disfrutarme el proceso de recordar ese pasado que quiero apalabrar. Por el momento, veo la casa en fragmentos. Son fotos apalabradas. Que éso luego tome forma de novela, pues bienvenida será.
Por ahora, quiero escribir para disfrutar. Amén.
Comentarios
Muy buen espacio... una puede llegar a perderse entre las letras...
Debo volver...
Mis memorias no las quiero olvidar!!!
Gracias por la charla de ayer...
kariños
Las arañas me han atormentado a mi también. Desde que empecé a enseñar en el 2003. Pero, en los últimos meses, desde que decidí dejar el job, casi no me molestan. Jummmm...
Creo que lo mejor es hacer lo que nos pide el corazón y las arañas caen solitas patas parriba.