LO QUE LEO

Lucy llegó hace varios años a casa. La miraba de lejos, pero su portada no me hacia cosquilla. Creo que mi repelillo por el rosado fue el responsable de mi indiferencia. Pero como ahora sí me gusta el rosado, el chinita y el rojo, escojo los libros que nunca antes me hubiesen interesado. Ahora, sólo pienso en Lucy. Su voz cortante me conmueve.

Conseguí este libro en el sótano (laundry room) del edificio donde vive mami, en Queens. Me encanta bajar al sótano porque hay una zona de libros para regalar, y siempre salgo con un paquete tremendo. A veces, eso es lo primero que hago cuando piso tierra nuyorquina. Maleta en mano, mientras pantis y medias ajenas dan vueltas como si estuvieran en las machinas, me acomodo frente a los dos pequeños libreros, y dejo que mis pupilas escojan.

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