Uno que viene, otro que se va
Ya estamos a dos de enero. Fuacatá. Ni muy distinto al 08 ni muy igual. Otro más. Otro y otro y otro hasta el final. ¡Qué trágica! Realmente la he pasado muy bien. La semana pasada fuimos a una tremenda fiesta en la finca de unos amigos que se dropearon de la vida ultra consumista local. Ahora viven de la agricultura. Y despedí el año en la casa de un amigo de G que nada tiene que ver con la comida orgánica ni el reciclaje. Allí conocí gente chévere, incluyendo a una niña llamada Solaris. Estuvimos jugando un rato. Muy agradecida.
Resoluciones públicas:
1. escribir, escribir, escribir
2. visitar fincas, bosques, charcas, playas
3. andar en buena compañía
4. valorar la alegría
5. jugar más

Comentarios
aquí te envío amor y fuerza y paciencia para hacerlas realidad. (y cuento contigo y el resto de nuestra tropa pa que nos sigamos reciclando y renovando esa santísima trinidad)
aquí de vuelta! Qué rápido ya va el año, va a las millas!!!
A tus resoluciones públicas me apunto para jugar más y para visitar playas, montes, charcas. Salud y mil bendiciones para este 2009 que llegó como flash. Un abrazote enorme!
besitos, nor